Crónicas de Sofilandia

lunes, noviembre 07, 2005

Cicatrices valiosas

Generalmente solo basta con estar en el lugar apropiado y en el momento indicado. Sin más explicaciones que el interminable juego de circunstancias apoyadas en un conglomerado infinito de probabilidades. Es el caótico devenir de un universo en constante expansión que amplía sus horizontes lejanos más allá de los alcances de la mente humana. Una mente inquieta y ansiosa en busca de respuestas.

Observo su espaldita y donde solía dibujar mapasmundis imaginarios con las yemas de mis dedos ahora abundan cicatrices. ¿Perdurarán con el tiempo? No lo sé. Quizás para ella serán importantes, quizás habrá un momento fortuito en sus conceptos de la vida y sus cicatrices serán invaluables como la perla que ha hecho sufrir a la ostra, quizás desaparecerá todo rastro y no quedarán huellas sobre su piel, quizás habrá otro tipo de cicatrices que permanecerán incólumes en un rinconcito de su continente cerebral, disfrazadas de convicción: una intuición que la acompañará siempre y le dirá al oído que ella es fuerte porque aprendió del dolor como otros aprendemos de las alegrías. Quizás así suceda y sin percatarse de ello puede que un día esté de nuevo en el lugar apropiado y en el momento indicado, como una función trigonométrica trazada sobre un eje de coordenadas x,y,z, justo cuando haya conjunción de circunstancias y probabilidades y sea testigo del nacimiento de una supernova o extienda una mano y tenga el honor de salvar una vida.